Ruta de Carlos V (parte 2 Emperador)

06 Oct

La casa de Habsburgo llevaba desde Federico III en 1440 al frente del imperio, pero la muerte de Maximiliano I en 1519 que nunca fue coronado por el Papa, dio pie a Francisco I de Francia para optar por la sucesión. La batalla diplomática fue intensa y el gasto monetario enorme.

Carlos V batalla Muhlberg

Emperador Carlos V
Batalla de Mühlberg
Tiziano

En 1520 se produce la coronación como Rey de los romanos y se le reconoce como Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico con el nombre de Carlos V; pero es en 1530 cuando el Papa Clemente VII le corona como Emperador.

Varios frentes mantuvo abiertos el Emperador, destacando las guerras contra los otomanos, los franceses y los luteranos.

La lucha por el Mediterráneo le enfrentó con el pirata Barbarroja, que había tomado la ciudad de Argel y dominaba los ataques contra las embarcaciones comerciales españolas y británicas.

Soliman

Sultán Solimán “El Magnífico”

Barbarroja fue nombrado Almirante de la Flota Otomana por el Sultán Turco Solimán, con el que actuó en diversas operaciones contra las tropas españolas e imperiales.

En 1532 Solimán atacó Viena, por lo que Carlos V fue en defensa de su hermano Fernando I, Archiduque Soberano de Austria desde 1521. Esta era la segunda vez que intentaba la conquista de Viena, pero en las dos ocasiones fracasó.

Los otomanos tomaron Túnez, a lo que las tropas españolas con el Emperador al frente respondieron con una gran victoria en 1535 expulsando a Barbarroja hacia el desierto. Esta plaza es nuevamente recuperada por los turcos y las fuerzas del Emperador no lograrán recuperarlas en dos intentos posteriores, lo que dio a los otomanos el poder del Mediterraneo durante años.

 

Carlos V tuvo un gran aliado en el Rey Inglés Enrique VIII, y posiblemente el mayor de sus enemigos en la figura del Rey Francés Francisco I.

Ya pretendió la corona de Emperador a la muerte de Maximiliano de Habsburgo, viendo que sus territorios serían rodeados por las posesiones del Emperador Carlos V.

Francisco I

Francisco I Rey de Francia

Francisco I de Francia sostuvo varias guerras contra Carlos V. Francia se apoderó del Milanesado y ayudo a Enrique II a conquistar Navarra, pero en la batalla de Pavia (1525) ambos monarcas fueron apresados. Fue puesto en libertad tras firmar una serie de condiciones que luego no acataría.

La liga de Cognac fue una coalición anti imperial, integrada por Francia, Florencia, Venecia, Milán y el Papa Clemente VII, y contaban con el beneplácito de Enrique VIII, que había dejado de ser aliado de Carlos V.

Carlos V emprendió una ofensiva contra Roma. El Papa Clemente VII tiene que refugiarse en el palacio de Sant’Angelo siendo prisionero allí y las tropas del Emperador saquean la ciudad. Posteriormente Francisco I intenta sitiar Napoles, pero la suerte se alía a favor de Carlos V. El Almirante genovés Andrea Doira cambia de bando, posicionándose a favor del emperador Carlos V, y el ejército francés cae derrotado por la peste.

La paz se firmará por el desgaste de uno y otro bando y se resolvería con los pactos de restauración de los Sforza en Milán, Médici en Florencia, la restitución de Rávena, Cervia, Módena y Reggio al Papa, así como la investidura del reino de Nápoles y la coronación imperial de Carlos V, que se produce en el año 1530.

Francisco I también invadió el ducado de Saboya, pretendiendo posteriormente Milan. Esta contienda finalizó con la tregua de Niza, que Francisco I volvió a romper en 1542.

Las guerras con Francia hicieron que ambos monarcas ganasen y perdiesen territorios y que fueron resueltas con los diferentes pactos firmados por ambos.

lutero

Martin Lutero

El otro gran conflicto que tuvo que resolver fue el luteranismo. Desde 1518 los protestantes alemanes reclamaban un concilio alemán. Carlos I de España intentaba unir a católicos y protestantes frente a la amenaza turca.

La imprenta por parte de Guttemberg fue un medio ideal para difundir las nuevas ideas de Martin Lutero, pero estas ideas se fueron transformando no solo en críticas y peticiones religiosas, sino en un movimiento político con esperanzas de emancipación del imperio.

Tras muchos años intentando solucionar este problema, la guerra comenzó contra los príncipes alemanes partidarios de las doctrinas luteranas. Aunque Carlos V ganó la batalla de Mühlberg y por consiguiente la guerra, firma un tratado por el que otorga a los príncipes alemanes la capacidad de elegir la confesión a practicar en sus Estados y prohíbe cualquier otra doctrina religiosa.

 

 

Grandes logros consiguió el Emperador, pero también acumuló grandes fracasos. Una vida llena de guerras, batallas y conflictos, que hacen reflexionar a Carlos V sobre la abdicación y su retiro. Reparte sus títulos entre su hijo Felipe II, que obtendría los reinos de España, Napoles, Sicilia y las Indias; y su hermano Fernando I que heredaría el título de Emperador.

La abdicación se produce en 1555 y al año siguiente se produce su partida de Bruselas, abandonando la Corte hacia su destino final en el Monasterio de Yuste.

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *